Salud A-Z Cefalea o dolor de cabeza

 

 

¿Qué es la cefalea?

Se conoce como cefalea al dolor o malestar que se localiza en la cabeza. Se calcula que hasta un 90% de la población lo ha sufrido alguna vez y además constituye el motivo más frecuente de consulta neurológica.

El dolor de cabeza es motivo frecuente de preocupación para quien lo padece, pero raramente tiene relación con procesos graves (tumor, sangrado intracraneal).

Existen muchos tipos de cefaleas, pero las más frecuentes son las cefaleas primarias (90% de los casos); es decir, aquellas que no tienen relación con ninguna enfermedad asociada. Dentro de este grupo de cefaleas destacan la cefalea tensional y la migraña.

Las cefaleas secundarias suponen tan solo un 10% de los casos y habitualmente están asociadas a enfermedades con fiebre (gripe, catarro, sinusitis), enfermedades dentales, oculares, consumo de bebidas alcohólicas, hipertensión arterial... Aunque un 1% de estas se asocian a causas más graves y requieren atención hospitalaria urgente.

Cefalea tensional

Es la cefalea primaria más frecuente pero mucho más leve que la migraña. Se produce cuando los músculos del cuello y del cuero cabelludo resultan tensos o se contraen. Las contracciones musculares pueden ser una respuesta al estrés, la depresión, un traumatismo craneal o la ansiedad.

Suele manifestarse como un dolor que aprieta la frente o toda la cabeza, leve pero persistente y molesto, que no interfiere con las actividades de la vida diaria. No se asocia a ganas de vomitar ni vómitos, no empeora con la luz ni los ruidos (o muy ligeramente con estos estímulos).

 

Migraña

¿Qué es la migraña?

La migraña afecta en torno a un 12% de la población mundial. Se trata de una enfermedad frecuente e incapacitante, que produce episodios de dolor fuerte de cabeza que suelen durar, al menos, más de cuatro horas si no se trata. El dolor es de carácter pulsátil, de intensidad moderada o severa y se localiza habitualmente en un único lado de la cabeza.

¿Por qué tengo migraña?

Actualmente el origen de la migraña sigue siendo motivo de investigación. Sin embargo, parece haber una clara predisposición genética. Esto quiere decir que es más probable que una persona padezca migraña si hay alguien en su familia que ya la padece. Sin embargo, existen una serie de factores o estímulos que son los que desencadenan las crisis, estos son:

  • Sueño alterado: horas de descaso insuficiente, cambios en el horario habitual de sueño…
  • Estrés y ansiedad: las situaciones emocionales intensas, la ansiedad o el estrés mantenido pueden influir ampliamente en la migraña tanto inmediatamente antes, como justo después del evento estresante (durante la relajación).
  • Cambios hormonales: las mujeres, sobre todo, pueden tener episodios de migraña antes o durante la menstruación por la fluctuación de la concentración de estrógenos. Por la misma razón, pueden experimentar cambios en la migraña cuando están embarazadas o durante la menopausia.
  • Cafeína: Aunque algunos pacientes notan un efecto analgésico en momentos de dolor, tanto la toma excesiva como la abstinencia de bebidas con cafeína o estimulantes (café, coca-cola, té, red bull...) Se ha asociado con empeoramiento de migraña y otras cefaleas.
  • Algunas comidas y bebidas: Alcohol, chocolate, edulcorantes como sacarina o aspartamo, nueces, frutas cítricas, aguacate, plátanos, cebolla, crema agria, yogurt u otros productos lácteos, arenque en escabeche, huevos, alimentos grasos, extractos de levadura, alimentos horneados, comidas con glutamato monosódico*, alimentos ricos en nitritos*, alimentos que contienen tiramina*.
    • Glutamato monosódico: presente en enlatados, envasados, comidas preparadas, comida china.
    • Nitritos: presente encarnes procesadas, carnes curadas o en conserva, tocino, salami.
    • Tiramina: presente en vino tinto, quesos curados, pescado ahumado, hígado de pollo,higos y algunas legumbres.

¿Qué síntomas produce?

Las personas que padecen migrañas, describen el dolor como profundo y como sensación de palpitaciones en la cabeza. Su intensidad es variable, en ocasiones, llegando a ser muy intenso.

El dolor suele empeorar con los movimientos de cabeza o con la actividad física. A veces, pueden aparecer otras manifestaciones como náuseas y/o vómitos, intolerancia a la luz (la luz agrava el dolor) y al ruido. Se puede acompañar también de otros síntomas como escalofríos, fatiga, inapetencia, entumecimiento de las extremidades, sensación de hormigueo en las mismas, debilidad, sudoración, problemas para concentrarse, dificultad para encontrar las palabras…

¿Puedo saber cuando voy a tener una crisis de migraña?

A veces, algunas personas que padecen migraña pueden presentar síntomas antes de que aparezca el dolor de cabeza, indicando que se avecina una crisis. Este fenómeno se conoce como aura.

El aura puede presentarse entre 10 y 15 minutos antes de la crisis de migraña a 24 horas antes. Los síntomas más frecuentes de aura son: un punto de ceguera temporal, visión borrosa, ver líneas en zigzag, visión de destellos luminosos o de estrellas, visión en túnel y dolor ocular. Aunque también pueden aparecer otro como bostezos, dificultad para concentrarse, problemas para encontrar las palabras adecuadas, sensación de adormecimiento en dedos, una mano, cara o labios...

¿Puedo prevenir la migraña?

Aunque no existe una cura específica, se pueden prevenir los síntomas además de tomando adecuadamente el tratamiento indicado por su médico, evitando o modificando la exposición a los factores o estímulos desencadenantes. Por ello, un paso clave es aprender a manejarla y conocer los factores o estímulos que en su caso desencadenan estas crisis.

¿Cómo se diagnostican las cefaleas primarias?

Es necesario que el médico realice una historia clínica donde se recojan aspectos como forma de inicio, duración, factores que desencadenan el dolor, localización... así como una exploración neurológica básica.

En este tipo de cefaleas las pruebas complementarias no suelen ser necesarias. Sólo en aquellos casos en que exista alguna duda diagnóstica el médico o el neurólogo solicitarán las pruebas necesarias (generalmente un escáner/TAC o resonancia magnética). La realización de pruebas de neuroimagen se recomienda en las situaciones en las que aparecen síntomas de alarma y que se describen más adelante.

¿Qué puedo hacer para prevenirlas?

Aunque en muchos casos las cefaleas son inevitables, hay muchos factores desencadenantes que se pueden prevenir con sencillos hábitos. Puede ser útil hacer un diario donde se recojan los factores que le desencadenan el dolor de cabeza, así como las características del mismo.

Síntomas de alarma

Los síntomas por los que debería consultar con un médico son:

  • Dolor de cabeza intenso de comienzo explosivo o en pocos minutos.
  • Cefalea progresiva que no responde a tratamiento.
  • Cefalea asociada a otros síntomas, tales como: alteración del carácter, algún tipo de parálisis o crisis convulsivas.
  • Cefalea desencadenada por el esfuerzo o los cambios posturales.
  • Cefalea inusitada, nunca percibida antes, cambio de las características de la cefalea habitual, o cefalea que no cede y empeora cada día.

 

Editor: Escuela Cántabra de Salud.
Última modificación: 20/06/2022
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