Niños y adolescentes Ciberacoso

Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación aportan a los menores indudables beneficios pero al tiempo los exponen a nuevos riesgos, entre ellos ser víctimas de un acoso. Este hecho puede considerarse nuevo porque se produce a través de la tecnología y es consecuencia de la gran expansión que las TIC y las redes sociales tienen entre niños y adolescentes.

Existen dos tipos de acoso cibernético: el denominado ciberbulling, que se realiza entre menores, mediante insultos, chantajes o vejaciones; y el groming, ejercido por un adulto a un menor para lograr establecer una relación y un control emocional, puede incluso llegar al chantaje y su fin último suele ser el abuso sexual del menor.

Los padres y educadores se encuentran en una situación ideal para prevenir el ciberacoso promoviendo un uso responsable de las nuevas tecnologías y ejerciendo un control adecuado, según las edades, de la utilización que hacen los menores de ellas.

La familia y la escuela pueden jugar un papel fundamental en la detección precoz del acoso a través de internet. Para ello deben prestar atención a determinados comportamientos, actitudes o cambios en el estado de ánimo del niño que deben hacer sospechar que esté siendo víctima de acoso cibernético.

En el caso de que esto se confirme, nunca se debe culpabilizar al menor acosado, sino que se le protegerá y se pondrán en marcha todos los medios disponibles, sanitarios y educativos,  para conseguir su cese inmediato y evitar así su consolidación, utilizando los mecanismos judiciales sólo ante determinadas situaciones.

 

Autor:Servicio Cántabro de Salud
Última modificación: 6/3/2015
Comentarios sobre el contenido tú decides.