Niños y adolescentes Esquizofrenia infantil

La esquizofrenia es un trastorno psiquiátrico grave que comienza en la mayoría de los casos en la edad adulta, con menor frecuencia en la adolescencia. Es bastante rara en las edades previas, durante la infancia, si bien se han descrito algunos casos de inicio precoz antes de los 9 años.

Se desconocen las causas que originan la esquizofrenia, aunque se investigan alteraciones en el desarrollo madurativo del cerebro por diferentes factores. Además, se ha detectado una mayor frecuencia de aparición de este trastorno en hijos de pacientes esquizofrénicos, por lo cual se piensa que pueden concurrir también factores hereditarios.

La esquizofrenia infantil puede comenzar brusca o insidiosamente, con alteraciones del comportamiento, por ejemplo, con aislamiento social o con conductas antisociales, miedo o intensa angustia.

Después de esta fase de inicio aparecen los siguientes síntomas:

  • Delirios: Consistentes en preocupaciones extrañas referentes a su propio cuerpo: la personas se ve trasformada o diferente, y como si tuviese máquinas u otras personas dentro. No distingue lo que es la realidad de la fantasía y se preocupa excesivamente por temas extraños como: planos del metro, mapas, horarios, animales. Pueden tener ideas fantásticas acerca de poderes sobrenaturales, magia, monstruos o seres extraños.
  • Alucinaciones: En forma de voces que proceden de fuera de sí mismo, que dialogan, le dan órdenes o comentan cosas acerca de él.
  • Pensamiento alterado: Se manifiesta como un lenguaje sin intención comunicativa y con ausencia de lógica en la construcción de las frases. Sus respuestas pueden estar fuera de contexto, utiliza palabras inapropiadas, o inventadas por él, repite las últimas palabras que ha oído, utiliza inadecuadamente los pronombres refiriéndose a sí mismo.
  • Alteraciones de la motilidad, con posturas y gestos extraños, rigidez de cuerpo e inquietud excesiva. Puede presentar también pobreza en la expresión de sus afectos o risas desproporcionadas. Hay que indagar si el niño o adolescente ha consumido sustancias capaces de producir alucinaciones o delirios.

Hay que diferenciar la esquizofrenia infantil de otras psicosis infantiles como el autismo, con el que se puede confundir. En general, el autismo empieza en edades más tempranas, no aparecen alucinaciones ni delirios, el curso del trastorno es crónico y el tratamiento farmacológico es menos eficaz que en la esquizofrenia infantil.

El pronóstico depende de la instauración precoz del tratamiento. En una cuarta parte de los casos se obtiene una remisión completa de los síntomas aunque hay que conservar el tratamiento varios años para evitar recaídas. Otra cuarta parte tiene una remisión parcial y conserva algunos de los síntomas, y en el cincuenta por ciento restante, persiste un cuadro residual grave que afecta al funcionamiento cognitivo, afectivo y social.

Tratamiento

El tratamiento de este trastorno lo coordina un psiquiatra infantil y comprende varios aspectos:

  • Farmacológico, con neurolépticos, que debe comenzar en cuanto aparezcan los primeros síntomas y después para evitar recaídas. Está demostrado que cuanto antes comience el tratamiento mejor será el pronóstico y menor será el deterioro psicológico.
  • Apoyo psicoterapéutico y familiar.
  • Tratamiento rehabilitador en el caso de deterioro importante.

 

Edición: Escuela Cántabra de Salud
(Fuente: Asociación española de psiquiatría Infanto - Juvenil)
Última modificación: 14/04/2014
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