Niños y adolescentes Guías de salud según la edad

Los aspectos preventivos y la promoción de hábitos saludables en la salud infantil y del adolescente ocupan un espacio muy importante en el trabajo diario de los profesionales sanitarios de la comunidad. Los períodos prenatal, neonatal, infantil y adolescente son críticos para el posterior desarrollo físico e intelectual de los individuos de nuestra sociedad. En ellos pueden producirse factores de origen biológico, psíquico y sociológico, en muchos casos de riesgo, que influirán decisivamente en el correcto crecimiento y desarrollo psicomotor.

El Programa de salud infantil y de la adolescencia de Cantabria lo desarrollan los pediatras y enfermeras de pediatría de atención primaria de la comunidad autónoma desde 1984, y es sometido a numerosas actualizaciones fruto de la evolución sanitaria y social que ha determinado la cartera de servicios del sistema de salud. El programa recoge las actividades preventivas a desarrollar en cada momento, la identificación de grupos de riesgo para determinadas enfermedades, la supervisión del crecimiento y desarrollo psicomotor durante la infancia, la vacunación, la detección precoz de enfermedades y los consejos y la educación para la salud disponibles para padres y familias desde el nacimiento del niño hasta los 16 años de edad.

Resulta complejo determinar el momento concreto en el que se deben desarrollar muchas de las actividades preventivas. Por esta razón se establecen unos controles periódicos con distinta temporalidad (meses o años), en función del periodo evolutivo del niño, con el objetivo de facilitar la interacción continua entre los profesionales implicados, el niño o la niña y su familia.

Gracias a la experiencia acumulada y la larga andadura de la promoción y educación para la salud infantil y del adolescente, en España y en Cantabria en particular resulta anecdótico encontrar enfermedades del siglo pasado como las causadas por déficits vitamínicos (por ejemplo, el raquitismo), los retrasos psicomotores por enfermedades endocrino-metabólicas prevenibles (como el hipotiroidismo o la fenilcetonuria), la sordomudez (por la no detección precoz de hipoacusias congénitas), los trastornos visuales no detectados en el período crítico de tratamiento efectivo, las alteraciones de miembros inferiores (por la no detección de luxaciones congénitas de cadera) o la aparición de algunas de las enfermedades infecciosas prevenibles por la vacunación como la poliomielitis, la difteria, el tétanos o el sarampión.

A pesar de haberse superado muchas de estas enfermedades, es necesario mantener el estado de alerta, por un lado, para evitar su reaparición y, por otro, para detectar nuevos problemas de salud como la obesidad infantil, el acoso escolar, el ciberacoso o las adicciones al tabaco, alcohol y drogas, de inicio cada vez más precoz en los adolescentes.

Las guías que aquí se presentan recogen la información que los profesionales sanitarios facilitan a los ciudadanos (padres, familiares y acompañantes) en las diferentes visitas programadas que se desarrollan en los centros de salud. Estas guías, además de informar, persiguen hacerles copartícipes en la educación de sus hijos y en la adquisición de hábitos saludables (alimentación, actividad física, sueño, etc.), subrayar los signos de alerta que permitan detectar los problemas más frecuentes para su edad y, por último, recogen una serie de recomendaciones sobre cómo prevenir los accidentes más frecuentes.