Salud A-Z Hipertensión arterial

¿Qué es la hipertensión arterial?

La tensión o presión arterial se define como la fuerza que ejerce la sangre sobre las paredes de los vasos sanguíneos, y viene determinada por dos factores principales, entre otros muchos: la cantidad de sangre en circulación y el calibre de los vasos sanguíneos (arterias y venas) por los que circula.

Cuando la presión que ejerce la sangre sobre los vasos sanguíneos es demasiado alta se habla de hipertensión arterial, una enfermedad crónica que necesitará de un tratamiento y unas medidas generales encaminadas a cambiar el estilo de vida del paciente.

Para medir la presión arterial se usan dos valores o cifras, el valor más alto corresponde a la presión sistólica o máxima, el menor valor es la presión diastólica o mínima.

¿Cuáles son los valores normales de tensión arterial?

La presión arterial se mide en milímetros de mercurio (mmHg). Se consideran valores óptimos para adultos mayores de 18 años unas cifras de presión arterial máxima o sistólica hasta 120 mmHg y una mínima o diastólica hasta 80 mmHg.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la hipertensión arterial como aquellos valores que se encuentran por encima de 140 mmHg de presión sistólica y 90 mmHg de presión diastólica (14/9) en aquellos pacientes que no toman medicación.

 

Complicaciones de la hipertensión arterial

Más del 20% de la población de más de 40 años y casi la mitad de las personas mayores de 65 años tienen valores de presión arterial por encima de lo normal, lo que de forma mantenida aumenta considerablemente el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares:

  • Una persona con hipertensión arterial tiene más riesgo de padecer un infarto de miocardio que una persona con tensión normal.
  • En el cerebro se pueden producir trombos o rotura de arterias que dan lugar a hemorragias cerebrales.
  • Puede producir deterioro de los riñones y sus funciones.
  • La hipertensión puede causar alteraciones en la retina.

Causas de hipertensión arterial

  • La hipertensión arterial esencial primaria o idiopática, de causa desconocida, supone el 90% de los casos. 
  • La hipertensión arterial secundaria, que supone el 10% restante, se debe a problemas renales, de grandes vasos sanguíneos, hormonales..., es decir, es un efecto de otra enfermedad.

Síntomas iniciales de la enfermedad

La mayoría de los pacientes no presentan sintomatología alguna y la hipertensión se suele diagnosticar cuando se realiza un control rutinario durante una exploración clínica.

Los síntomas más comunes son totalmente inespecíficos: cefalea (dolor de cabeza), mareos, trastornos visuales.

Diagnóstico de la hipertensión arterial

  • Se puede hacer mediante determinación repetida de la tensión arterial por encima de los valores establecidos como normales.
  • Historia clínica y antecedentes familiares.
  • Realización de pruebas complementarias: análisis de sangre, orina...

¿Qué tratamiento existe para la hipertensión arterial?

Las medidas siguientes están encaminadas a controlar la enfermedad, no a curarla:

  • Normalización del peso corporal (por cada kg de peso que se pierda, la tensión descenderá 1,3-1,6 mm Hg).
  • Restricción del consumo de sal a 4-6 gramos/día, ya que la sal retiene líquidos y como consecuencia aumenta la tensión arterial. Evitar quesos muy curados, charcutería, productos ahumados, conservas, aceitunas y salazones...  
  • Disminuir el consumo de ácidos grasos saturados (grasas animales).
  • Reducir la ingesta de alcohol y café (no más de 2-3 día) y suprimir el tabaco.
  • Practicar ejercicio físico regular adecuado a cada edad y cada persona (pasear, nadar, bicicleta).
  • Tomar la medicación recomendada por su médico y no suspenderla sin su recomendación.

Requisitos para tomarse la tensión arterial

Para controlar la hipertensión hay que realizar una medición de la presión arterial, lo que puede hacerse en el propio domicilio con aparatos eléctricos fáciles de utilizar y teniendo en cuenta una serie de requisitos:

  • Estar relajado y en un ambiente tranquilo.
  • Hacer reposo previo de 20 a 30 minutos, durante los cuales se evitará hacer ejercicio, tomar cafeína y fumar.
  • Utilizar siempre el mismo aparato si es posible y hacerlo a la misma hora del día.
  • Evitar la ropa que presione el brazo.
  • Evite:   Quesos muy curados, charcuteria, productos ahumados, conservas, aceitunas y salazones...  Colocar el manguito 2-3 cm por encima de la flexura del codo.

 

Editor: Escuela Cántabra de Salud.
Última modificación: 28/05/2015
Comentarios sobre el contenido tú decides.