Salud A-Z Seguridad en los cuidados

El progreso en la tecnología y el conocimiento ha hecho posible que cada día miles de personas reciban asistencia sanitaria de forma segura y satisfactoria. Sin embargo, este mismo progreso también ha creado un sistema de salud de una enorme complejidad que conlleva una serie de riesgos. Por ello, pueden producirse efectos no deseados secundarios a la atención sanitaria, con independencia de la dedicación y profesionalidad del  personal.

Mejorar la seguridad de los pacientes es una estrategia prioritaria en las políticas de calidad de los sistemas sanitarios y, por esta razón, paulatinamente se van adoptando medidas, basadas en la evidencia científica disponible en cada momento, para abordar la ocurrencia de eventos no deseados relacionados con la asistencia sanitaria.

Son varias las áreas en las que se trabaja para alcanzar la excelencia en la seguridad del paciente. Entre ellas, la identificación de los pacientes (mediante la pulsera que le colocan a su ingreso en el hospital o la identificación verbal si acude a consultas externas o a su centro de salud), la precisión de la medicación en las transiciones asistenciales, la correcta aplicación del consentimiento informado así como el cumplimiento de las últimas voluntades de los pacientes, etc.

De esta manera, con pequeñas medidas se pueden prevenir inconvenientes que pueden ser causados involuntariamente durante su asistencia sanitaria.

 

Editor: Escuela Cántabra de Salud.
Última modificación: 28/05/2015
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