Salud A-Z Suelo pélvico

El Suelo Pélvico es un gran ausente en nuestro esquema corporal, al que sólo se tiene en cuenta cuando comienza a dar problemas. Estos son muchos y variados. Pero, a día de hoy, numerosos profesionales de distintos ámbitos se ocupan de ellos resolviendo las dudas existentes y tratando la enfermedad de forma cada vez más eficaz. Mejora con ello la calidad de vida de quienes los padecen.

Problemas más frecuentes

La incontinencia urinaria

La incontinencia urinaria (IU) es la pérdida involuntaria de orina. Problema que se puede manifestar en diferentes circunstancias, con varios niveles de severidad y de causas distintas. Esto modifica la calidad de vida de quien la presenta obligando al individuo en ocasiones a buscar ayuda. Afecta a un gran número de personas, la mayoría de ellas son mujeres.

Si bien es un problema que no altera el pronóstico vital, tiene una afectación psicológica asociada produciendo trastornos del sueño por la nicturia (pérdidas nocturnas), tiene un efecto negativo en la autoestima y puede aumentar el aislamiento social, la depresión y la disfunción sexual. Todo ello afecta de manera importante a la calidad de vida.

Existen diferentes tipos de incontinencia:

  • Incontinencia de esfuerzo: Se produce cuando se hace ejercicio o se realiza un esfuerzo como toser, estornudar o reír. Es la más frecuente y la que mejores resultados presenta ante el tratamiento. Se produce por alteraciones del suelo pélvico en las que los mecanismos de cierre de la uretra están debilitados. Este tipo de incontinencia es más frecuente en mujeres menores de 60 años. En el varón es frecuente que aparezca, sobre todo, tras una intervención de próstata. En la mujer, se asocia a modificaciones durante el embarazo y principalmente el parto vaginal, pero también se puede dar en mujeres deportistas sin partos previos.

  • Incontinencia de urgencia: Se caracteriza por una aparición repentina e inminente del deseo de orinar lo que imposibilita a quien lo padece la capacidad de llegar al baño en numerosas ocasiones. No está asociada a esfuerzos. Se presenta a lo largo del día e incluso de la noche, afectando a la calidad de vida de los pacientes.Es una forma de incontinencia que pueden tener mujeres jóvenes, pero afecta en mayor medida a mujeres postmenopáusicas.

  • Incontinencia mixta: Se trata de una combinación de la  incontinencia de esfuerzo y la de urgencia.

  • Incontinencia  por rebosamiento: Se manifiesta como un goteo o pequeñas pérdidas continuas asociadas a un vaciado incompleto de la vejiga (también se le denomina incontinencia por vaciado incompleto). Se puede presentar de forma aguda o crónica

  • Incontinencia continua: Se presenta en ausencia de deseo de orinar (se observa en un porcentaje de hombres tras las intervenciones quirúrgicas de próstata en los primeros momentos tras la operación, aunque suele recuperarse en la mayoría de los casos), y también en alteraciones neurológicas y en pacientes donde la uretra no recibe órdenes para abrirse y cerrarse, es decir, no funciona correctamente.

Prolapsos

Consisten en el descenso de los órganos pélvicos (vísceras) respecto a su posición original por debilitamiento y/o atrofia de los músculos pélvicos.  

La mujer presenta sensación de pesadez o bulto en la zona genital, con  otros síntomas asociados como incontinencia urinaria, urgencia miccional, sensación de vaciado incompleto de la orina cuando acude al baño, infecciones urinarias frecuentes, dificultad para comenzar a orinar, estreñimiento,  dolor en las relaciones sexuales, dolor lumbar o perineal...

Existen diferentes grados (4) dependiendo de la importancia del descenso de la víscera en cuestión. (Grado 1 el más leve y grado 4 el más grave).

Los más frecuentes son:

  • Prolapso uterino: Cuando desciende el cuello del útero.
  • Rectocele: Cuando desciende el recto. Se puede dar tanto en mujeres como en varones.
  • Cistocele: Cuando desciende la vejiga. Más común en las mujeres.

Disfunciones sexuales

Existen 4 tipos generales:

  • Las que afectan el deseo sexual de una persona, llamadas "Disfunciones del deseo"
  • Las que impiden que una persona se excite, llamadas "Disfunciones de la excitación"
  • Las que impiden que las personas logren el orgasmo: "Disfunciones del orgasmo"
  • Y otras que pueden afectar tanto el deseo, como la excitación o el orgasmo "Otras disfunciones"

Pueden ser de distinto origen (orgánico, funcional y/o psicológico). Las más frecuentes  son:

Disfunciones sexuales en la mujer

  • Vaginismo: es la dificultad persistente en el momento de la penetración tanto en las relaciones sexuales como en la exploración ginecológica. No siempre está asociado al dolor.
  • Síndrome doloroso vulvar: Molestia crónica vulvar en forma de pinchazos o pellizcos... en ocasiones espontánea y otras veces en respuesta a una lesión obstétrica, quirúrgica, infección por hongos...
  • Dispareunia: dolor asociado a las relaciones sexuales con penetración.

- Superficial: Dolor desde el inicio de la penetración, debido a infecciones por hongos, alteraciones hormonales, falta de lubricación (flujo), cicatrices y adherencias postparto.

- Profunda: Dolor en el fondo de la vagina durante las relaciones sexuales con penetración. Puede deberse a adherencias pélvicas, postparto, cistitis, enfermedades ginecológicas...

  • La evitación fóbica del encuentro sexual: Se siente angustia intensa, fuera de proporción, ante la posibilidad de un encuentro sexual.
  • Anorgasmia: Incapacidad de alcanzar el orgasmo, a pesar de existir deseo sexual y excitación normal. Suele deberse a debilidad (hipotonía) muscular, falta de lubricación, menopausia, postparto...

Disfunciones sexuales en hombres

  • Insensibilidad orgásmica: Cuando un hombre presenta esta disfunción, su cuerpo tiene la respuesta del orgasmo (es decir, sí eyacula), pero no experimenta las sensaciones del orgasmo.
  • Disfunción eréctil: El varón presenta dificultad para conseguir o mantener la erección.
  • Eyaculación precoz: el hombre no controla voluntariamente el momento en el que desea eyacular. La eyaculación aparece rápidamente de una forma inevitable e inoportuna. Es el problema sexual más frecuente en hombres, afectando alrededor del 30% de ellos. En los casos más graves, el varón eyacula antes de la penetración de su pareja o segundos después de hacerlo.

Cuándo y dónde consultar a los profesionales sanitarios

La incontinencia urinaria, así como el resto de problemas, son un problema de salud que, sin ser invalidante, afecta en mayor o menor medida a las personas que la padecen, alterando su calidad de vida y ocasionando en numerosas ocasiones aislamiento, ansiedad, inseguridad e incluso depresión.  Afecta a todos los grupos de edad, incluidas personas jóvenes, mujeres en su mayoría.

Hasta ahora, bien por desconocimiento del lugar donde acudir o por vergüenza quien lo padece no acude en busca de ayuda, sobrellevando de la mejor manera su problema en soledad.

Las personas que los padecen están acudiendo cada vez más a los profesionales en busca de ayuda. Para ello existen numerosos especialistas que, trabajando en equipo, se complementan para realizar tratamientos cada vez más específicos para resolver los problemas.

La primera línea de detección de problemas perineales se da en las consultas de los Médicos de Familia, Enfermeras Comunitarias y Matronas de Atención Primaria, fácilmente accesibles para los usuarios del Servicio Cántabro de Salud.

Se complementa el trabajo con los Ginecólogos, Urólogos, Proctólogos, Fisioterapeutas, Psico-sexólogos... dependiendo de las necesidades de cada paciente.

Se debe pedir ayuda lo antes posible, en cuanto aparezcan problemas relacionados con el suelo pélvico tales como:

  • Dolor en las relaciones.
  • Incontinencia urinaria, de heces o gases.
  • Sensación de peso o bulto en la zona perineal.
  • Urgencia para acudir al aseo.
  • Eyaculación precoz.
  • Disfunción eréctil.
  • Toda alteración pélvica o perineal que afecte a la calidad de vida.

 

Editor: Escuela Cántabra de Salud.
Última modificación: 15/07/2015
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