Niños y adolescentes Trastorno de la conducta alimentaria

Consejos para familiares y amigos

  • Si está preocupado por que su hijo pueda tener un trastorno relacionado con la alimentación, dígaselo de forma directa, clara y sin crítica.
  • Evite comentarios sobre su aspecto físico, pues aumentarían la obsesión por la imagen corporal.
  • Muestre interés por otros aspectos de la vida de su hijo: estudios, amigos, aficiones, etc. Un diálogo abierto, un interés por su forma de pensar, sentir, y sus actividades, una escucha activa y constante permiten conocer bien a los hijos.
  • Entienda que el niño niegue el problema y muestre rabia al ser descubierto. Evite actitudes de dureza que sólo conducen a enfrentamientos y acaban dando lugar a efectos opuestos a los perseguidos.
  • Establezca normas claras y negocie las consecuencias de cumplirlas y de no cumplirlas.
  • Si el trastorno está iniciándose, establezca un plan con su hijo que le permita mejorar y si no lo cumple o no mejora, pida ayuda a un profesional. 

  • Durante las comidas no hable de alimentación ni temas relacionados. Intentar hacer al menos una comida en común con toda la familia para dialogar, conocer los incidentes de cada uno, comentar acontecimientos, expresar opiniones, sentimientos y emociones, sin que se sienta interrogado. Hacer que la hora de la comida sea un momento acogedor, atractivo e incluso divertido.
  • No hable continuamente de la conducta disfuncional pues en cierta forma se refuerza.
  • Si presenta síntomas importantes, son los padres quienes deben solicitar ayuda y en caso de estar en peligro la vida de su hijo llevarle a un centro hospitalario.
  • Evite actitudes de rechazo, enfado o impaciencia pues podrían intensificar los síntomas. No pretenda una recuperación inmediata, pues la evolución de los trastornos de la conducta alimentaria suele ser lenta e irregular. Si su hijo se niega a comer, no insista y, al contrario, hágale ver que se hace cargo de la dificultad que tiene para comer.
  • Evite dar consejos a alguien que ya ha iniciado un tratamiento.
  • No interfiera en el tratamiento y siga las recomendaciones de los profesionales.
  • Transmita confianza y esperanza.

Editor: Escuela Cántabra de Salud.
(Fuente: Servicio de Psiquiatría Infanto-Juvenil.SCS)
Última modificación: 1/04/2014
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