Aula de diabetes Tratamientos para la diabetes

Son muy diversos los tipos de medicamentos para el tratamiento de la Diabetes Mellitus tipo 2, cada uno de ellos con unas características y unas propiedades determinadas. La mayoría de fármacos son orales, aunque también existen de inyectables.

La decisión sobre el tratamiento más adecuado en cada caso se tomará en base a las características particulares de la enfermedad en cada paciente, la presencia de otras enfermedades asociadas, las preferencias del propio paciente y los recursos disponibles.

 

Orales
  • Metformina
    Por lo general, la metformina es el primer medicamento que se prescribe para la diabetes tipo 2. Mejora la sensibilidad de los tejidos del cuerpo a la insulina, de esta manera, el cuerpo utiliza la insulina con mayor eficacia. La metformina también disminuye la producción de glucosa en el hígado. Es posible que la metformina por sí sola no disminuya de forma suficiente el nivel de glucosa en la sangre y se necesite añadir algún otro fármaco, oral o inyectable.
  • Sulfonilureas
    Existen 3 tipos, fundamentalmente, glipizida, glimepirida y glicazida. Son medicamentos que ayudan al páncreas a fabricar insulina. Los posibles efectos secundarios incluyen nivel bajo de glucosa en la sangre (riego de hipoglucemias) y aumento de peso.
  • Meglitinidas
    Estos medicamentos funcionan de la misma manera que las sulfonilureas al estimular al páncreas para que secrete más insulina, pero tienen acción más rápida y la duración de su efecto en el cuerpo es más breve. También conllevan un riesgo de provocar un nivel bajo de glucosa en la sangre, pero este riesgo es menor que con las sulfonilureas. La repaglinida y nateglinida son meglitinidas.
  • Tiazolidinedionas
    En este tipo de medicamentos se incluye la pioglitazona. Son medicamentos que ayudan al organismo a responder mejor ante la insulina que genera, es decir, hace que los tejidos del cuerpo sean más sensibles a la insulina. Se han relacionado con un aumento de peso, insuficiencia cardiaca y aumento de fracturas.
  • Inhibidores de la dipeptidilpeptidasa 4 (iDPP4)
    Favorecen el efecto de las incretinas, que son hormonas que estimulan la secreción de insulina por parte del páncreas, aumentando asimismo la vida de las células pancreáticas responsables de dicha acción. Son fármacos seguros, no producen aumento de peso y provocan menos hipoglucemias que las sulfonilureas y la insulina. Existen cinco medicamentos dentro de esta clase: sitagliptina, vidagliptina, saxagliptina, linagliptina y agloliptina.
  • Inhibidores del SGLT2
    Los i-SGLT2 actúan a nivel renal evitando que los riñones reabsorban azúcar por lo que éste se excreta en la orina junto con una mayor eliminación de sodio y, como consecuencia, favorecen la pérdida de peso y reducen las cifras de tensión arterial. Su eficacia depende del funcionamiento renal, disminuyendo su eficacia a medida que el riñón se deteriora. Por su mecanismo de acción, sus efectos adversos más frecuentes son las infecciones genito-urinarias. Dentro de este grupo se encuentran canagliflozina, dapagliflozina y empagliflozina.

 

 

Inyectables
  • Agonistas del receptor de GLP-1
    Estos medicamentos tienen un efecto similar al de los iDPP4, favoreciendo la producción de insulina por el páncreas. Además, desaceleran la digestión y ayudan a reducir los niveles de glucosa en sangre, aunque no tanto como las sulfonilureas. Su uso con frecuencia se relaciona con la pérdida de algo de peso. Los posibles efectos secundarios incluyen náuseas y un mayor riesgo de pancreatitis. A este grupo pertenecen exenatida, liraglutida, albiglutida, lixisenatida y dulaglutida.
  • Insulina

    La insulina es una hormona que permite disponer a las células de la glucosa necesaria para su correcto funcionamiento. Es el único tratamiento en pacientes con diabetes tipo 1.

    Existen tres tipos de insulina:

    • De acción rápida: se utilizan para el control de las glucemias tras las comidas. Hacen efecto rápidamente pero durante poco tiempo (2-5 horas).
    • De acción intermedia y/o prolongada: actúan como insulinas basales, se administran una o dos veces al día y su efecto dura prácticamente todo el día (20-22 horas). Se utilizan en combinación con insulinas rápidas o con antidiabéticos orales.
    • Mezclas: son el resultante de la combinación en un mismo dispositivo de insulina de acción rápida y de acción prolongada. Se administra varias veces al día.

 

Editor: Escuela Cántabra de Salud
Última modificación: 15/02/2019
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