Conductas saludables Durante el viaje

Un pequeño problema de salud puede complicar un viaje, por lo que es importante adoptar medidas preventivas básicas para evitar contraer enfermedades.

Alimentos y bebidas

Los alimentos y las bebidas contaminadas son la causa más frecuente de enfermedad en el viajero. La mejor forma de protegerse es seleccionar con cuidado todo lo que se come y todo lo que se bebe. Hay que tener en cuenta que un buen aspecto no garantiza que un alimento sea seguro.


 

Decálogo del viajero

  • Lavarse las manos con frecuencia, sobre todo antes y después de comer, manipular alimentos, ir al baño, etc.
  • Beber agua embotellada o debidamente tratada.
  • Las bebidas calientes y refrescos embotellados son más seguros.
  • No tomar hielo que no haya sido preparado con agua segura.
  • Consumir solo leche envasada y derivados lácteos debidamente higienizados.
  • Prestar atención a la repostería y a los helados, ya que pueden ser origen de enfermedades.
  • Evitar consumir pescado y marisco crudo, pero tener en cuenta además que en algunos países ciertas especies pueden ser peligrosas incluso aunque estén cocinadas.
  • Las comidas deben estar suficientemente cocinadas y servirse calientes.
  • Tener cuidado con las salsas y preparados que contengan huevos crudos.
  • Pelar la fruta personalmente y no comer verduras crudas.
  • Las ensaladas pueden ser peligrosas.
  • Evitar la comida de los puestos callejeros.

Tratamiento del agua potencialmente peligrosa 
Llevar a ebullición durante un minuto.
Airear para mejorar el sabor.
Cloración con dos gotas de lejía (apta para consumo humano) por litro y esperar 30 minutos antes de consumirla.
El yodo y el uso de pastillas potabilizadoras pueden ser también un sistema eficaz para tratar el agua.

Diarrea del viajero

La diarrea es la enfermedad más frecuente en los viajeros. Para reducir su riesgo deben cumplirse las medidas preventivas básicas con el agua y los alimentos.
La deshidratación por diarrea puede ser grave a cualquier edad, pero sobre todo en niños y personas mayores, por lo que se debe beber en abundancia, preferiblemente líquidos que contengan sales y glucosa.

El entorno

El clima, los insectos, los accidentes, los baños, la altitud y el jet lag son factores que hay que tener muy en cuenta durante un viaje.

Hay que actuar con cautela ante la exposición al sol, el calor, la humedad y las alergias (personas con alergias que se exponen a diferentes alérgenos).

Las enfermedades transmitidas por insectos son muy frecuentes en el trópico. Es necesario protegerse contra las picaduras adoptando medidas de barrera, con ropa de manga larga o pantalones largos, repelentes de insectos adecuados para el cuerpo, la ropa y las estancias y mosquiteras.

Es conveniente evitar el contacto con cualquier tipo de animales, incluidos los domésticos, ya que pueden no estar controlados sanitariamente.

Los accidentes de tráfico son la causa principal de muerte en los viajeros. Deben extremarse las medidas de precaución y cumplir estrictamente las normas de tráfico vigentes en cada país.

Los baños en ríos y lagos de agua dulce pueden ser origen de enfermedades, entre ellas las parasitarias. Hay que evitar lavarse y bañarse en aguas infectadas.

En principio los baños en el mar no implican riesgo de enfermedades transmisibles. En algunas regiones se debe usar algún tipo de calzado que proteja de picaduras de peces, dermatitis de los corales, toxinas de las anémonas, medusas, etc.

La estancia en zonas de gran altitud puede ser peligrosa para personas con afecciones cardíacas y pulmonares, y en ocasiones puede provocar insomnio, ansiedad, cefalea, etc. Un ascenso bien programado puede ayudar a evitar estas alteraciones.

El jet lag consiste en una serie de síntomas físicos y psicológicos asociados con el cruce rápido de varias zonas horarias (meridianos), que puede ocasionar insomnio, irritabilidad, astenia, etc. Ello deberá tenerse en cuenta a la llegada al país de destino para adoptar medidas que minimicen estos síntomas.

Higiene personal

Es importante extremar las medidas de higiene personal, se recomiendan duchas frecuentes y poner especial cuidado con el secado minucioso de todas las partes del cuerpo.

Enfermedades de trasmisión sexual

En las relaciones sexuales, el medio más eficaz de evitar la transmisión es el uso del preservativo.

Para prevenir el contagio a través de la sangre nunca se deben compartir agujas, jeringuillas, etc.

En caso de que un viajero necesitara ecibir una transfusión de sangre o hemoderivados (plasma, hematíes, plaquetas, etc.) debería asegurarse que dichos productos han sido previamente testados para las enfermedades que se pueden transmitir por esta vía (hepatitis B y C, VIH, sífilis...), ya que en algunos países estas pruebas de detección no se realizan de forma sistemática.

Drogas y viajes

No compre, ni consuma, ni trafique con drogas en el extranjero. Si sale de España, evite cualquier contacto con las drogas, puede ser el inicio de un viaje sin fecha de retorno.

No haga caso de falsas informaciones según las cuales otros países son más permisivos que España en el tráfico o consumo de drogas. No acepte hacerse cargo de equipajes u objetos cuyo contenido desconozca.
 

 

Editor: Escuela Cántabra de Salud.
Basado en documentos del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad
Última modificación: 27/08/2014
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