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Qué es la artrosis

La artrosis es una enfermedad degenerativa que se desarrolla a lo largo de los años y se caracteriza por un desgaste del cartílago de las articulaciones. El cartílago es el tejido que recubre los extremos de los huesos para que éstos se puedan desplazar uno sobre otro. La pérdida progresiva del cartílago provoca rigidez y dolor articular e incapacidad funcional que puede impedir desempeñar las actividades básicas de la vida diaria.

Las articulaciones más frecuentemente afectadas son:

  • Las intervertebrales de la columna cervical y lumbar
  • La rodilla y la cadera
  • Las de las manos

Factores que favorecen la aparición de la artrosis

La aparición de la artrosis está relacionada con algunos factores predisponentes como:

Edad
Es una enfermedad que con más frecuencia aparece en edades avanzadas, porque al aumentar la edad, al desgaste producido por el uso continuado de la articulación se suma una menor capacidad de recuperación de los tejidos.

Factor genético / herencia
Existe una predisposición familiar, especialmente en la artrosis que afecta a las manos en las mujeres, que suele aparecer después de la menopausia.

Sexo
En las mujeres es más frecuente la artrosis de rodillas y manos y en los hombres, la de cadera.

Obesidad
El sobrepeso puede favorecer la artrosis, que afectará sobre todo a las caderas y las rodillas. El exceso de peso, junto con el paso del tiempo, produce un desgaste acelerado del cartílago.

Otros factores

  • Enfermedades inflamatorias, como la artritis reumatoide.
  • Trastornos por sobrecarga, cuando hay alteraciones en la alineación de las piernas o una pierna es más larga que la otra, o cuando existen anomalías del pie o de la cadera, se produce un mayor desgaste de la rodilla.
  • Los traumatismos, ya sean grandes o microtraumatismos repetidos (como los que producen en los profesionales que trabajan con martillos neumáticos, que sufren desgaste en las articulaciones de los nudillos de las manos y el codo).

Primeros síntomas de la enfermedad

Aunque la artrosis es una enfermedad muy frecuente, las primeras alteraciones degenerativas no suelen manifestarse hasta los 55-65 años. 

Dolor
El dolor artrósico es de intensidad variable y localizado en las articulaciones afectadas. Suele ser de carácter mecánico, es decir, aparece con el movimiento, a veces sólo en posiciones extremas (cuando se exige un gran esfuerzo a la articulación enferma), y cede con el reposo.

Rigidez
La rigidez suele aparecer por las mañanas al levantarse y al iniciar el movimiento después de estar un rato sentado o parado; suele durar menos de 30 minutos y limita la movilidad de la articulación afectada.

Deformidad
Con el paso del tiempo, puede aumentar el tamaño de la articulación afectada y se producen y desviaciones de los huesos. Cuando afecta a la rodilla, puede haber inflamación, con calor, enrojecimiento e hinchazón.

Consejos de autocuidado frente a la artrosis 

Actualmente no existe un tratamiento curativo para la artrosis, de ahí que sea muy importante el tratamiento de los síntomas y las medidas preventivas para reducir el dolor, aumentar la movilidad y disminuir al mínimo la incapacidad. Estos son algunos consejos:

  • Mantener un peso adecuado.
  • Realizar actividad física frecuente (natación, paseo), importante para que las articulaciones sigan moviéndose adecuadamente.
  • Aplicar calor y frío en la zona afectada, con mantas eléctricas, bolsas de agua o placas de hielo, pero no hacerlo directamente sobre la piel.
  • Adoptar posturas confortables y adecuadas, evitar los sillones bajos y procurar que los pies toquen el suelo al estar sentado.
  • No cargar con pesos excesivos, usar carritos para ello empujándolos hacia adelante y con las dos manos.
  • No permanecer mucho tiempo de pie o en la misma postura.
  • Usar calzado adecuado de suela gruesa y antideslizante. No usar zapatos con tacón.
  • Consejos para la vivienda:
    • Es recomendable siempre que se pueda, vivir en un piso bajo o bien con ascensor para evitar subir o bajar escaleras.
    • Evitar tener muebles pequños o elementos de decoración como alfombras con los que se pueda tropezar al moverse por la casa. Encender la luz para deambular de noche para prevenir posibles fracturas por caídas.
  • Tomar los medicamentos que prescriba el médico para controlar el dolor y disminuir la inflamación.
  • La última alternativa, en estados avanzados de la enfermedad, es la intervención quirúrgica para sustituir la articulación afectada por una prótesis.

 

Editor: Escuela Cántabra de Salud.
Última modificación: 28/05/2015
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