Conductas saludables Cuanto menos, ¡mejor!

Si NO bebe, ¡Enhorabuena, siga así!

Lo más beneficioso es no consumir alcohol, ya que cualquier consumo implica un riesgo, aumentando las probabilidades de tener problemas de salud en un futuro (cáncer, hipertensión arterial, enfermedades hepáticas,….).

No deben consumir nada de alcohol las personas que:

  • Conducen o manejan maquinaria, o realizan actividades de riesgo.
  • Están planeando un embarazo, embarazadas y lactantes, o están al cuidado de menores.
  • Son menores de 18 años.
  • Toman medicamentos que interaccionan con el alcohol.
  • Tienen antecedentes o presencia de una grave enfermedad mental, dependencia alcohólica u otra adicción.
  • No pueden detener o controlar su ingesta de alcohol.

Ante la duda, siempre es mejor la abstinencia. Si bebe, recuerde que cuanto menos alcohol, ¡mejor!

Cualquier consumo de alcohol implica un riesgo, que es menor si no se superan los límites de consumo de bajo riesgo:

  • Mujeres - 10 gramos/día: 1 caña, o ½ copa de vino, o 1 chupito o medio combinado.
  • Hombres - 20 gramos/día: 2 cañas, o 1 copa de vino, o 2 chupitos o un combinado.

Los estudios científicos muestran que no hay diferencias entre los distintos tipos de bebidas alcohólicas, por lo tanto, no se puede recomendar ninguna (no es mejor beber vino que un combinado con vodka o cerveza que whisky, es cuestión de cantidad, el alcohol es el mismo).

Están especialmente desaconsejados los episodios de consumo intensivo, que consisten en beber grandes cantidades de alcohol en un periodo corto de tiempo (unas 4-6 horas) como sucede en los botellones, y que tienen consecuencias, tanto en la salud de las personas que consumen, como en su entorno.

Un solo consumo puede producir:

  • Problemas cardiovasculares.
  • Efectos neuropsiquiátricos y en el desarrollo.
  • Accidentes de coche.
  • Violencia y lesiones: hacia otras personas o auto infligidas.

 

¡La intoxicación aguda puede ser muy grave y requerir asistencia hospitalaria!

 

Compruebe en tres pasos si su consumo es de riesgo

Pulse sobre la imagen para comprobar si su consumo es de riesgo.

Realizar pequeños cambios en su forma de beber le puede ayudar a reducir, o incluso eliminar, los problemas relacionados con el consumo de alcohol.

Hay algunas pautas que le pueden ayudar:

  • Márquese un límite al día o a la semana.
  • Si tiene sed o hace deporte beba agua (u otras bebidas sin alcohol), el alcohol deshidrata.
  • Coma antes de beber alcohol.
  • Utilice vasos más pequeños.
  • No mantenga el vaso en la mano, beberá con más frecuencia.
  • Elija bebidas con baja graduación.
  • Beba lentamente, con sorbos pequeños.
  • Combine con otras bebidas sin alcohol.
  • Alterne una bebida alcohólica con otra sin alcohol y comida.
  • Evite alimentos salados mientras se bebe.
  • No se sume a todas las rondas, ni fuerce a los demás a hacerlo.

¡Controle su consumo!

  • Márquese al menos 2 días libres de alcohol por semana.
  • Sustituya el alcohol de su despensa por otras bebidas más sanas, como agua, zumos naturales…. 

No olvide que no existe un nivel de consumo seguro de alcohol. No beber es lo único que evita sus efectos perjudiciales.

Para más información puede contactar con:

  • Servicio de Adicciones - D. G. Salud Pública. Consejería de Sanidad
  • C/ Federico Vial 13, 4ª Planta. 39009 Santander
  • Tf: 942 20 77 92
  • Email: prd@cantabria.es
  • www.saludcantabria.es

 

Editor: Gobierno de Cantabria. Consejería de Sanidad.
Última modificación: 15/06/2022
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