Salud sexual Identidad de género

La identidad de género es la percepción subjetiva que cada persona tiene sobre sí misma en cuanto a su propio género, que puede o no coincidir con el asignado al nacer y que generalmente se acompañada del deseo de vivir y ser reconocida socialmente como miembro del género sentido o como persona no binaria (no se identifica con ninguno de los dos géneros, al menos totalmente).

La libre expresión del género de las personas se reconoce en la actualidad como un derecho humano fundamental. 

¿Qué significa el término Trans?

Aquellas personas que se sienten de un género distinto al que se les ha asignado al nacer independientemente de si ha sido modificado su cuerpo, así como a las personas cuyos comportamientos de género se alejan de las expectativas sociales. El término trans cubre por tanto una amplia variedad de identidades sexuales y expresiones de género.

“El ser trans o persona con variabilidad de género es cuestión de diversidad y no de patología”.

La transexualidad es una expresión más de la diversidad humana, pero sabemos que las personas transexuales pueden requerir servicios sanitarios para sortear los obstáculos que se encuentran en el libre desarrollo de sus derechos más fundamentales.

¿Cuál es la situación en Cantabria?

En 1991 atendió el primer caso trans y a fecha de 2021 se han atendido más de 200 casos. De los 195 casos atendidos desde 2015:

  • 96 Hombres trans (de mujer a hombre; 1 con el proceso de reasignación completado).
  • 69 Mujeres trans (de hombre a mujer; 4 con el proceso de reasignación completado).
  • 30 en proceso de definir su identidad de género, no binarios…

En cuanto a la distribución por edades de estas 195 personas atendidas: 13 personas tenían menos de 10 años, 43 personas tenían una edad comprendida entre 11 y 15 años, 71 personas entre 16 y 20 años, y 68 personas eran mayores de 21 años.

¿Qué recursos hay disponibles en el Servicio Cántabro de Salud para la atención de las personas transexuales?

El proceso de atención a las personas transexuales desde el punto de vista sanitario, consiste en gestionar de manera integral las diferentes actuaciones que se deriven en función de la necesidad de cada persona y que incluyen la identificación, la valoración y el acompañamiento psicológico, el tratamiento endocrinológico y finalmente, en los casos en que se solicite y se considere factible, la intervención quirúrgica.

En el proceso de transición en el SCS participa un equipo multidisciplinar de profesionales de los ámbitos de la psicosexología, endocrinología, pediatría, ginecología, psiquiatría, urología, cirugía plástica de mama, otorrinolaringología, medicina familiar y comunitaria, y el trabajo social.

La existencia de este equipo no elimina el derecho de cualquier persona usuaria de la sanidad a recibir la atención necesaria en base a los criterios de proximidad y no segregación siempre que así sea posible.

Las personas que soliciten una cirugía de reasignación de sexo (cirugía compleja de reconstrucción genital) serán derivadas a los centros de la red sanitaria pública de fuera de nuestra comunidad que realizan este tipo de intervenciones.

¿Cómo se determina que estamos ante un caso de transexualidad?

No existe prueba médica objetiva que pueda determinar esa condición (la transexualidad). La condición de transexualidad se identifica a través de la escucha activa del relato de la persona expresando su propia identidad sexual. El inicio de la disconformidad con el sexo asignado al nacer es variable y puede aparecer en la primera infancia, en la pubertad o en la edad adulta.

A menudo en la infancia y adolescencia trans se repiten algunos comportamientos característicos:

  • Poderoso deseo de ser reconocido socialmente según el sexo sentido, o una insistencia de no ser identificado con el sexo asignado: “soy un niño” o “soy una niña” “me gustaría ser un niño o una niña” en un sentido discrepante con el sexo asignado al nacer.
  • Preferencia por vestirse con ropas que el entorno cultural interpreta como propias del sexo con el que se identifica la persona.
  • Pedir que se dirijan a su persona en femenino o masculino de acuerdo con su sexo sentido.
  • Tener pensado un nombre correspondiente al sexo sentido.
  • Mostrar malestar en relación con sus genitales.
  • Deseo por poseer los caracteres sexuales tanto primarios como secundarios, atribuidos al sexo con el que se identifica la persona.
  • Una marcada preferencia por compañeros/as de juego del sexo sentido.
  • Afirmaciones de identidad que corresponden a su sexo sentido.

Todo ello puede ir asociado a un malestar clínicamente significativo “disforia” o deterioro en lo social, escolar u otras áreas importantes del funcionamiento.

Desde el Centro de Salud de Atención Primaria, se realiza el primer contacto con el usuario, en los adultos se oferta una valoración bio psico social completa desde el equipo, medicina, enfermería y trabajo social. En los menores de 16 años es pediatría quien inicia la valoración.

En caso de que las personas transexuales soliciten o deseen atención psicosexológica serán remitidas al CSSR (Centro de salud sexual y reproductiva) La Cagiga del HUMV, a la consulta de Psicosexología.

  • Teléfono de atención: 942 347 002
  • Ubicación: 1ª planta Torre D - Valdecilla Norte

La derivación de los usuarios menores de 16 años será realizada a través del servicio de pediatría, servicios sociales, centro escolar, o directamente a petición de las familias, siempre bajo el consentimiento del tutor legal.

Preguntas frecuentes

¿Puede solicitar un representante legal el tratamiento hormonal para el menor?

Cuando se trate de menores emancipados o mayores de dieciséis años, y, en ambos casos, siempre que no se trate de una actuación de grave riesgo para la vida o la salud del menor según el criterio del facultativo, no cabe el consentimiento por representación y habrán de ser los propios menores quienes presten el correspondiente consentimiento informado. (Ley 41/2002, básica de autonomía de paciente).

¿Puede un facultativo negarse a iniciar un tratamiento hormonal cruzado a un menor maduro?

El tratamiento hormonal cruzado es un tratamiento para disminuir los caracteres sexuales secundarios del género biológico e inducir los del género autopercibido. Si el reparo del facultativo tiene que ver con su conciencia y no con aspectos médicos, entonces debería derivarse al menor a otro facultativo. La objeción de conciencia no debe privar de las prestaciones a ningún paciente, y el sistema público tiene la obligación de buscar una alternativa profesional.

¿A qué edad se puede iniciar cualquier cirugía “transexual”?

De acuerdo con lo establecido en el art. 156 del Código Penal, no es válido el consentimiento prestado por el menor de edad. Para esta actuación hay que esperar a la mayoría de edad civil (18 años).

¿Qué se debe hacer si hay discrepancia entre los padres o tutores respecto al deseo del menor de iniciar cualquier proceso en relación a su situación trans?

En el supuesto de discrepancia entre los padres cualquiera de ellos podría acudir al juez para que, después de oír a ambos y al hijo, atribuya la facultad de decidir al padre o a la madre (art. 156 del Código Civil).

En los casos de divorcio la patria potestad se ejercerá por aquél con quien el hijo conviva, por lo que llegado ese momento bastaría la firma de la madre si el menor viviera con ella.

La decisión deberá adoptarse atendiendo siempre al mayor beneficio para la vida o salud del usuario. Además, aquellas decisiones que sean contrarias a dichos intereses deberán ponerse en conocimiento de la autoridad judicial, directamente o a través del Ministerio Fiscal, para que adopte la resolución correspondiente (Ley 41/2002).

 

Editor: Escuela Cántabra de Salud.
Última modificación: 18/04/2022
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