Conductas saludables Las bolas chinas terapéuticas

Las bolas chinas se idearon en un principio como un juguete sexual, pero han derivado hacia un uso terapéutico por la fortaleza que aportan a la musculatura de la zona pélvica. El dispositivo está formado por dos bolas unidas que poseen en su interior sendas bolas más pequeñas que vibra al andar, al correr, etc., activando las paredes de la vagina y fortaleciendo la musculatura perineal.

Es importante realizar una valoración del suelo pélvico antes de su utilización, ya que si existe mucha hipertonía muscular (excesiva tensión) pueden producir dolor y, en los casos en que debilidad muscular o la vagina esté demasiado abierta, las bolas suponen una resistencia contra la que no se podrá luchar y con frecuencia se caerán. En esos casos, es conveniente comenzar con ejercicios de Kegel y cuando el músculo lo permita pasar al trabajo con bolas chinas.

La utilización de las bolas chinas debe ser progresiva. Se introducen en la vagina como un tampón y se mantienen ahí durante las actividades cotidianas. Es conveniente comenzar por unos minutos al día, para posteriormente emplearlas entre una y dos horas diarias, siempre durante el movimiento.

¿Cómo se utilizan las bolas chinas?

Deben lavarse con agua tibia y jabón neutro antes y después de cada uso, cuidando de que las manos también estén limpias. Aclararlas abundantemente y dejarlas secar bien al aire o con un paño limpio. Deben guardarse bien secas y preservadas del polvo y la suciedad ambiental, por lo que es ideal usar una bolsa de tela. No hay que olvidar que la vagina es una zona muy propensa a las infecciones y hongos. Las bolas chinas no deben prestarse a otras usuarias.

No es necesario ni conveniente esterilizarlas, pues, debido a la delicada naturaleza de la silicona con la que están revestidas las esferas, si se sumergen en agua hirviendo o se lavan con alcohol u otros productos, pueden deteriorarse.

Colocación de la primera bola china

Las bolas chinas pueden adquirirse en farmacias. Las esferas, de distintos pesos y tamaños, permiten realizar una terapia progresiva al ir aumentando el peso y el tamaño de la esfera conforme se vayan obteniendo resultados.

La primera bola se introducirá previa lubricación con suero fisiológico -nunca con lubricante, pues favorecería su expulsión con cualquier movimiento-. La terapia debe comenzar con la esfera de menor peso y tamaño. Al ponerse de pie, la gravedad hace su trabajo y la bola tiende a caer, entonces se produce la contracción del músculo de una manera totalmente inconsciente para evitar que la bola china se salga y así es como si el suelo pélvico 'hiciese pesas'.

Una vez se consiga retener esta esfera en el interior de la vagina sin esfuerzo y caminar con ella al menos durante quince minutos, se pasará a utilizar la esfera de mayor tamaño y peso. Se repite el mismo proceso que con la esfera pequeña hasta que se logre retener la esfera mayor en el interior de la  vagina sin esfuerzo mientras se camina.

La última fase de la terapia progresiva consiste en la utilización de las dos esferas al mismo tiempo. Dependiendo  del estado del suelo pélvico, puede ocurrir que no sea posible llegar a retener las dos esferas juntas en el interior de la vagina. En estos casos se pueden obtener muy buenos resultados continuando con la terapia de una sola esfera.

Las bolas deben utilizarse en movimiento para que la terapia sea eficaz (andar, hacer ejercicios, etc.), aunque no se recomienda correr con ellas. Como regla general, el tiempo de uso diario recomendado es de un mínimo de 15 minutos  y un máximo de una hora repartido en dos sesiones al día como  terapia  de choque. Como terapia de mantenimiento se recomienda dos o tres veces por semana. En todo caso, es conveniente consultar con el especialista (médico o matrona) la frecuencia de uso más apropiada.

Se pueden obtener resultados iniciales en un plazo de 15 días. Sin embargo, los resultados definitivos se conseguirán en un plazo de entre 4 semanas y 3 meses, en función del deterioro y la gravedad de la situación de partida.

Si con el paso del tiempo aparecen molestias musculares (como agujetas), es necesario estar al menos un día sin utilizarlas y después volver al tiempo de uso anterior durante otra semana.

Cuándo no utilizar las bolas chinas

No se recomienda su uso en los siguientes casos salvo prescripción facultativa:

  • Si padece una infección vaginal
  • Si ha sido sometida a una episiotomía (hasta la completa cicatrización de la misma)
  • Durante la menstruación
  • Si está embarazada

 

Editor: Escuela Cántabra de Salud.
Última modificación: 21/07/2015
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